Matadero Madrid: ¿Un lugar de memoria?

Para la jornada Matadero: industrialización, muerte y vida cotidiana del 24 de enero de 2015 buscamos las voces de diferentes colectivos de memoria del Matadero Municipal de Madrid. Los trabajadores del Matadero, los vecinos del barrio de Arganzuela, los animales… Nuestro problema: a los trabajadores no les gusta hablar de su labor en el Matadero, los vecinos vivían a espaldas del recinto y el relato de una memoria no humana o posthumana no fácilmentese deja captar en palabras.

jornadas memoriaderoDiseño del cartel: Jimena Díaz Ocón

Si nadie habla, ¿dónde está la memoria? En las jornadas invitamos a dos artistas a presentar una reflexión sobre la muerte, la memoria del Matadero y sus huellas en el presente. Invitamos a activistas para hablar de la invisibilización de la muerte animal en el presente y con representantes del barrio para hablar del significado de este lugar para los vecinos en el pasado y en el presente. Asimismo hay voces del pasado que se encuentran en los fondos de archivo. La comisión de archivos de Memoriadero elaboró y presentó el catálogo con la descripción de los archivos del antiguo Matadero, invitando a futuros investigadores a explorar e investigar más allá de la memoria.

En esta breve reseña de las jornadas os invitamos a explorar las ideas discutidas a través de los enlaces que os llevarán a los diferentes materiales presentados.


La memoria de la muerte animal

Empezamos el programa con la presentación del proyecto Memoriadero y sus comisiones de trabajo. Aprendimos como asociación que se centra en los Estudios de Memoria, que no siempre está claro qué significa la memoria. Queremos subrayar la definición de la memoria como un proceso contínuo y múltiple en el presente – no un relato único y establecido. Por esto elegimos una aproximación en la que resaltamos nuestras preguntas y el proceso del proyecto en vez de construir un relato lineal sobre la historia del lugar. Con ello, Memoriadero busca un acercamiento crítico hacia la posición del constructor de memoria. El conjunto del blog, la exposición, las jornadas y el catálogo de archivos proponen una cartografía de preguntas, reflexiones y huellas que sirve como mapa para acercarse a la memoria de este lugar.

LauradeMiguelInstalación de Laura de Miguel. El Taller, Matadero Madrid, 24 de enero de 2015.

Depués de la presentación del proyecto Memoriadero, la artista Laura de Miguel presentó su instalación “Protagonistas” que invitaba a sensibilizarnos ante las huellas invisibles del Matadero de Madrid. La primera mesa, organizada por Guadalupe Jiménez – miembro de la comisión teórica de Memoriadero -, reflexiona sobre el Matadero como lugar de muerte. Tras las reflexiones teóricas de Guadalupe, la activista Ruth Toledano, una de las editoras del Caballo de Nietzsche, lee un texto en que recuerda el vocabulario propio de los mataderos, un vocabulario que forma parte de la memoria de este lugar. A su vez, Leonardo Anselmi, activista pacifista por la liberación animal, reflexiona sobre los problemas morales a raíz de la industrialización y masificación del consumo de carne.

La perspectiva activista nos lleva a reflexionar sobre el significado del Matadero Municipal de Madrid. ¿Podemos leer este espacio como uno de los primeros ejemplos de esa industrialización de la matanza animal? Alejado de la ciudad, en un recinto más grande, Luis Bellido diseñó un Matadero que podía garantizar la producción higiénica, moderna, pública y suficiente para toda la ciudad de Madrid. Bellido había visitado grandes mataderos en Francia y en Alemania, que, según el arquitecto, eran el ejemplo perfecto de cómo organizar la producción de carne de forma civilizada. Desde la perspectiva de hoy, este lugar fue un primer paso en la masificación de la muerte animal. Pero, desde la perspectiva de entonces, la construcción del Matadero significaba una mejora enorme, tanto para los trabajadores como para los animales.

Bellido_grabadoGrabado del nuevo matadero por Luis Bellido


Interludio

¿Quieres conocer tu muerte? Con este título nos invita el actor y artista Eduardo del Olmo a reflexionar sobre la memoria del Matadero en una performance que obliga al público acercarse a la muerte mecanizada, burocratizada e indiferenciada. En nuestra cultura no se habla de la muerte, pero la muerte nos rodea. ¿Y si nos acercamos a la Muerte y vemos que en realidad trabaja por encargo? ¿Qué la mayoría de sus proveedores somos nosotros mismos, a través de gobiernos, corporaciones o grupos de presión? Con estas preguntas, Eduardo del Olmo propuso un tenderete de freak show en el que un Oráculo narraba la muerte del público. En su visión, todos somos cerdos de este matadero imaginario. Y el Oráculo es simplemente la ejecutora de un proceso totalmente mecanizado.

Quieres conocer tu muerteEl Oráculo de la performance “¿Quieres conocer tu muerte?”

Tenía miedo de tener que morir como esos animales de los que hablamos por la mañana, pero mi muerte será la de una burguesa, bañándome en el dinero con una copa de champán en la mano. Elegí tomarme el caramelo con el que podía olvidarme de todo. ¿Lo habrán hecho todos? ¿Es por esto que el Matadero de Madrid nos parece un sitio con tan poca memoria?


El Matadero nunca ha sido del barrio

La primera mesa de la tarde vuelve sobre nuestras preguntas sobre el Matadero como fábrica, exponente del progreso y la tecnificación. Filósofo Carlos Agüero – también integrante de la comisión teórica del proyecto – cuestiona los límites de la modernidad en espacios como los mataderos. Las otras dos voces de su mesa exploran el lugar del matadero en el presente y en el pasado. Javier Moreno – presidente de igualdad animal – nos trae imágenes chocantes de los mataderos contemporáneos. Asimismo, Sara Varela Mestre – integrante de la comisión archivos de Memoriadero – nos trae imágenes más humanas de un pasado no tan lejano. Vemos trabajadores orgullosos en las naves modernas. Niños haciendo la primera comunión en el recinto del Matadero Municipal. Excursiones escolares para conocer mejor la industria cárnica. Claramente estas imágenes proponen una visión diferente a los vídeos y las imágenes de los activistas contemporáneos. ¿La diferencia entre la visión del pasado y del presente?

0 NExcursión escolar en el Matadero

En la última mesa de esta jornada se escuchan las voces de los vecinos. Son ellos los que han convivido con el Matadero en su barrio y conocen su realidad en la vida cotidiana. El politólogo Sergio Claudio González – comisión teórica – tras exponer unas reflexiones teóricas sobre el lugar como espacio concebido, percibido y vivido (Lefebvre), invitó a Rubén Coll del colectivo SoundReaders para hablar de las entrevistas orales que hicieron en el barrio Arganzuela para el proyecto Matadero Memoria Aural. Rubén subraya lo difícil que era entrevistar a gente que había trabajado en el matadero. No eran recuerdos que les gustaba revisitar. Para muchos, el barrio no es el Matadero. Ángel Lomas, vecino militante del barrio y miembro del colectivo EVA, propone una lectura del espacio de Matadero en el barrio de hoy, donde faltan espacios públicos. El Matadero Madrid, aunque a los vecinos les gusta pasearse por allí en un día soleado o para visitar los mercadillos los fines de semana, en principio no es el espacio de convivencia vecinal que buscan.

Por la tarde hay muchos vecinos del barrio en el público. Conocen a Ángel y al proyecto de Rubén y han venido a compartir sus experiencias sobre el barrio y sobre ese lugar curioso del Matadero. Estamos contentos porque uno de los propósitos del proyecto era generar este tipo de interacciones. “¿Por qué hay tanto interés en este lugar del Matadero?”, nos pregunta un vecino que tiene tantas anécdotas que podría montar unas jornadas él solo. “El barrio siempre ha vivido a espaldas del Matadero. Era un lugar de industria. En el mercado de frutas y de verduras había mucho más vida. El Matadero nunca ha sido un lugar del barrio.” Una conclusión interesante para un día intenso.


Memoriadero: un generador de memorias

Con el proyecto Memoriadero hemos rastreado diferentes relatos sobre el Matadero como lugar de memoria. No obstante, en esta jornada hemos aprendido que tal vez las fronteras del Matadero son más impermeables de lo que nosotros pensamos. En busca de las líneas múltiples y cambiantes de su historia, habíamos planteado que la memoria del matadero iba más allá de sus paredes. Pero, tal vez hay que reformular. Tal vez la memoria del antiguo Matadero sí está en las paredes. Las paredes que han invisibilizado lo que pasaba en el recinto, las paredes que separaban el barrio del matadero, esas paredes bonitas que ahora nos invitan con sus carteles de eventos culturales. Paredes de un centro de arte contemporáneo que atrae a una clase intelectual y cultural a un barrio obrero de Madrid. Paredes que se duplican en las paredes de los archivos que de nuevo encierran esa historia de los habitantes de Madrid. Tal vez la memoria del Matadero no existe porque nadie la quiere o la puede contar.

Carteles Matadero MadridFoto de los carteles de programación en la pared exterior del Matadero Madrid

Pero también hay esfuerzos latentes de deshacer esas paredes. Memoriadero ha invitado a activistas de los derechos animales a plantear su discurso crítico dentro del recinto de un antiguo matadero. La asociación de vecinos de Arganzuela EVA ha encontrado en Intermediae de Matadero Madrid un lugar para encontrarse y discutir sus proyectos.

Cuando nos vamos caminando hacia un bar del barrio para seguir discutiendo, pienso que quizá la memoria del antiguo Matadero está literalmente incorporada en todos los madrileños que se han alimentado con la carne que de ahí provenía durante décadas. O tal vez la memoria sigue viva en los nuevos mataderos y la industralización de la carne cada vez más avanzada que los activistas nos han invitado a visitar a través de sus palabras, imágenes y videos. Tal vez la memoria es menos narrativa y textual de lo que pensamos y por eso nos cuesta reconocerla cuando no hay nadie que nos la cuenta. Pero también me quedo con las palabras del vecino: tal vez nos interesa tanto este lugar ahora porque se ha convertido en un centro cultural y es la transformación del espacio que genera preguntas sobre un pasado que hasta ahora no le importaba a nadie.

Memoriadero como proyecto ha sido ante todo un esfuerzo de generar memorias, relatos y reflexiones sobre el Matadero Municipal como lugar de memoria. Hemos dejado huellas de nuestras reflexiones sobre el proceso del proyecto en nuestro blog. Con esta entrada quisieramos dejar enlaces a los diferentes materiales que se han presentado y discutido durante las jornadas como huellas del Matadero como lugar de memoria.

Si en algún momento el Matadero Municipal de Madrid ha parecido un lugar sin memoria, Memoriadero le ha querido dar una capa de reflexión sobre sus posibles memorias y significados en el presente.

Reseña escrita por Marije Hristova

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