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24 de mayo. Carto-fotografías de mi barrio

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La sesión de Carto-fotografías de mi barrio se nos quedó corta. El objetivo era crear tres mapas: uno de memorias de Lavapiés (pasado-presente), otro de lo actual y un tercero sobre lo posible y sus imaginarios. En ellos se visibilizarían las potencias del pasado, los recursos del presente y el deseo como todo aquello por hacer.

Este triple mapa quedó a medio construir, aunque, por ahora, los lugares que fuimos transitando nos dieron ya una idea de la representación que podemos hacer de nuestro barrio, de aquello que significamos y que nos significa.

Por ejemplo, lugares tan ajetreados como Argumosa, quedan en nuestro mapa completamente vacíos de recuerdos y afectos. Y, por otro lado, lugares de menos bullicio pero de encuentro y hermandad, como Cabestreros, Agustín Lara, Esto es una plaza o el parque del Casino están repletos de experiencias y emoción. No caben más fotografías ni relatos en estos espacios en los que un recuerdo evoca al otro, dándoles una textura densa propia de los lugares que se habitan y construyen, no desde afuera, sino desde la comunidad.

catofotos

Seguimos de entrevistas en Radio ELA

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A Nieves le tocó una foto de una calle vacía. ¡Qué curioso! Pocas semanas antes, había usado la fotografía de otra calle para empezar a contar un cuento distinto, el suyo propio. Este cruce de recuerdos excede la cartografía, la trastoca. En este mapa de memorias, la calle San Cosme y San Damián queda así unida a la calle Olmo. Aunque, si para una fue siempre un lugar mítico, el de la infancia, para el otro, fue más bien un sitio en el que quedarse, un lugar que habitar.

Por otro lado, está el pico en el que se unen calle de la Fe y Doctor Piga, que es, para Yolanda, el cruce de calles más agradable del barrio. Subes desde la plaza viendo San Lorenzo al fondo, giras un poco y llegas a la peluquería que fue punto de partida y de reencuentro. Como le pasa a Gina con la calle Salitre, que se parece tanto a esa otra calle en Ecuador. Y, claro, sigues andando por este mapa y ves que Alicia sale a la calle a tomar fotografías. Capta momentos especiales de grupos humanos en los que busca entender la idiosincrasia española, atraparla con su cámara y quedársela para así entenderla. Porque también es una manera de recordar Perú. O, quizás, la única manera de poder vivir lejos de Perú. Otros recuerdan Colombia desde la mirada burlona de la infancia, justo antes de que entrara la guerrilla y trastocara todos los recuerdos. Y es justo en ese punto en el que se unen caminos y muchas temporalidades que ahora comparten un presente y un espacio. Como en aquel baile de disfraces en el que mujeres de múltiples procedencias miran de frente a la cámara y se agarran fuerte, comparten un territorio doméstico en el que la tierra les deja de ser extraña y se vuelve un lugar desde el que poder luchar unidas.

Lavapiés es un refugio de desarraigados. Al fin y al cabo, un lugar de arraigo. La importancia de un hogar, de un pasado al que volver, de una calle que habitar. Un lugar de pertenencia. Desde Ave María a Olmo, de San Cosme y San Damián a Salitre, de Cabestreros a Mira Alta, de Encomienda a Doctor Piga y Esgrima. Es un cruce de caminos que acoge y abraza, que tiene su propia autonomía, la de saberse comunidad o, incluso, hormiguero. Da raíces a quien las perdió en el camino. Y espera, siempre, a quien tuvo que partir.

calle Olmo 2011

Entrevista de Ricardo a Nieves

bannerRicardo ve alegría y tristeza en la fotografía de Nieves. Es ingenua y es melancólica. Era 1935 y el aire aún parecía tranquilo. Un niño y una niña juegan en la calle cuando pasa un fotógrafo que les hace posar apoyados en un muro, agarrados del brazo. Ellos miran de frente a la cámara con la ingenuidad de quien obedece así a un desconocido. Por eso es alegre. Pero también tiene una pátina sobre ella. No es sólo que sea en blanco y negro. Sepia, dice Ricardo. Es que está gastada, atravesada de tiempo. Ha viajado durante más de ochenta años. Vio el principio de una guerra civil y cruzó la frontera a pié. Se exilió y vivió una guerra mundial, siendo para siempre una fotografía extranjera que esperó toda una vida para volver, para poder contar su historia desde el lugar que la vio nacer.

Ricardo a nieves

22 de marzo. IMPRESIONES se encuentra con Mujeres con Propósito

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IMPRESIONES también son sesiones satélite con colectivos que, por diversos motivos, no pueden asistir a los talleres quincenales.

Nuestra primera sesión satélite ha sido con Mujeres con Propósito, un grupo de mujeres gitanas de varias edades que desde siempre han vivido en Lavapiés. Se reúnen cada semana en el Casino de la Reina creando un lugar de encuentro y confianza desde el que entrelazar voces y romper estereotipos.

Junto a ellas, trazamos una línea de tiempo que fue llenando el espacio de recuerdos: las fiestas de San Juan en la Plaza de Agustín Lara, las abuelas y sus mimos y fortaleza en los momentos más difíciles, también sus comidas y los olores de sus casas, los domingos de punta en blanco, ronear junto a la fuente en Cascorro, los pasteles de Encomienda, la Ribera y Tribulete, tirarse en triciclo por Carlos Arniches y Mira Alta, los patios de las corralas… Y también lo que ya no está y se echa en falta pero que seguía muy presente y se repetía en cada recuerdo: la unión de sus gentes y la tranquilidad que eso daba al día a día.

Poco a poco, el hilo del tiempo pasó a ser una madeja de memorias entretejidas. Al mirar el resultado los dibujos eran múltiples y hermosos, aunque finalmente nos quedamos con uno en concreto. Y es que, si pudiésemos extraer a las figuras protagonistas de los relatos contados, todas, sin excepción, serían mujeres.

No podemos estar más contentas de esta mañana que pasamos junto a Mujeres con Propósito y, desde aquí, les agradecemos su generosidad a la hora de compartir sus memorias y emociones con nosotras. La emoción, ahora, es mutua.

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Contra la violencia y el racismo institucional

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Mmame Mbage moría ayer en Madrid de una parada cardiaca tras ser perseguido por la policía desde Sol por vender en la calle. Tenía 35 años. Era senegalés. Llevaba 14 años residiendo en España. No tenía papeles. Por ello, trabajaba en la venta ambulante con su manta.

Mmame era una persona más que inmigró para ganarse la vida con su trabajo. No podía trabajar legalmente y la policía le acosaba cada día, como a tantos otros, en Madrid y en todo el territorio del estado español.

DYW6SAwX4AIkLFJLa actuación policial es sin duda la responsable directa de su muerte. Pero hay un responsable superior, la Ley de Extranjería y el gobierno y las instituciones que la aplican. Su racismo es el asesino.

El ayuntamiento de Madrid ha anunciado que investigará su muerte y que se hará justicia. Pero ¿cómo podemos confiar en su justicia? Una justicia que ampara leyes discriminatorias como la de extranjería que condenan a las personas, refugiadas y migrantes, a vivir sin poder trabajar regularmente, que las margina socialmente, las impide reagrupar a su familia, las priva de un techo y de sus legítimos derechos.

Sólo podemos confiar en nuestras propias fuerzas, en la movilización de toda la sociedad. No es sólo solidaridad. Si las personas migrantes ven cada día pisoteados sus derechos, la sociedad entera carece de derechos y no puede considerarse ni justa, ni libre ni democrática.

Desde Impresiones queremos tejer redes que nos hagan comprender que, si tocan a una, nos tocan a todas. Que el barrio de Lavapiés ha sido y es un ejemplo de la solidaridad entre vecinas y vecinos. Que todas las personas que habitan el barrio merecen respeto. Que ningún ser humano es ilegal. Que la violencia policial hacia las personas más desfavorecidas no es admisible. Y que, si no los ampara la justicia, el barrio sí lo hará.

Esta tarde nos concentraremos en la plaza de Cabestreros a las 18:00 para protestar contra la violencia y el racismo institucional asesino. Os esperamos.

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